ROCKTÁMBULO

Reflexión y documentación del rock en español.

Crónica: Iratxo en Rocksound (23.03.2013)

2013.03.23 Iratxo   En la entrada ponía a las 21:00, Juan Manuel Cifuentes ‘Iratxo’ dijo a las 22:00, pero no fue hasta las 22:20 que la banda hizo ademán de tocar. Hasta el momento, se pudo ver a ‘Iratxo’ fotografiarse con algunos de los asistentes por los alrededores y a Juan Barroso en el merchandising, con los discos (8€) y las camisetas (10€). Este último recogió el material cuando las bebidas subieron al escenario: agua para ‘Iratxo’; alcohol para el resto. Es lo que tiene tocar con al voz. Por su parte, los asistentes aparecían con cuentagotas, y previo paso por taquilla para recoger la entrada, nada de fotocopias hechas en casa con la impresora, sino el papel couché de las grandes ocasiones (qué recuerdos), ocuparon las posiciones más alejadas del escenario, junto a la barra. A las 22:45, el quinteto procedente de Madrid (no vino el grupo al completo) ocupó el segundo escalón de la Rocksound y se calzó los instrumentos. Un año y seis días después, Iratxo volvía a sonar en la ciudad condal, esta vez presentando su nuevo trabajo, Amor y otras guerras.

   El concierto empezó a todo trapo con El ombligo del mundo, que bramaba por los altavoces suspendidos del techo. Fue tal la explosión de fuerza que pilló al público a contrapié. Muestra de ello hizo ‘Iratxo’, que bajó del escenario con su guitarra y se situó en la zona central de la sala, la cual debían ocupar los asistentes. Tras subir y cantar, la gente siguió distante, por lo que sin apenas respiro el grupo enlazó Los colores del arlequín. Precisamente el verso “quita par de palmos dejando de acercarse” coincidió con un pequeño grupo de tres o cuatro que pasaron a la primera fila, y que a la larga darían que hablar. Con todo el mundo bien posicionado, ‘Iratxo’ saludó a los presentes y dio las “gracias por venir”. Tu bufón y sus versos (Gracias por entender, mis animales disfrazados/ Gracias por volver, aunque haga frío aquí a mi lado) iteraron sobre esa idea de bienvenida. 2013.03.23 IratxoEl público empezó a relajarse y bailó Páralo, con la que Mario ‘Gonso’ empezó a dejarse llevar, y Luna llena. Lavapiés dio para que Marcos Ortega demostrase la importancia que tiene en el espectáculo, encargándose de forma ostensiva tanto de los coros como de la trompeta.

   ‘Iratxo’ pidió palmas para interpretar Grita, no sin antes pedir a un chico de la primera fila un poco de espacio, ya que éste, en su afán por gozar del concierto, se estaba adueñando de parte del escenario. El cantante intentó contener al joven, y de buenas formas le demostró su hartazgo. Grita finalizó con un redoble de batería y el intento por parte de la banda de conectar un pequeño ventilador (la Rocksound nunca ha sido un lugar muy fresco…). Cabe destacar que ‘Iratxo’ se había quitado la camiseta con anterioridad, algo que suele hacer habitualmente. Para entonces, la primera fila ya rebosaba gente, y un punteo de Juan Barroso inició Vida, que vivió un conato de pogo en la minúscula platea del recinto. Las cervezas habían ido cayendo una detrás de otra, y el público se veía a tono. La introducción de No me da la gana vino marcada por el segundo aviso del frontman al joven bailarín, que continuaba haciendo de las suyas. En esta ocasión, optó por otra estrategia, la ironía, en un claro intento de metérselo en el bolsillo: “Sois un grupo de 4 ó 5, rotad un poco, que siempre está el mismo delante. Y como siga así, me lo voy a comer”, le espetó jocosamente.

   2013.03.23 IratxoLa fiesta en paz dejó a la banda sin el líder, que se ausentó en aras de que el resto se explayase con los instrumentos y rematase a ritmo de jazz el tema. Marcos tomó el micrófono y dedicó unas palabras al hombre de las rastas: “Los dedos más dulces”. Éste respondió con un solo, y el público en consonancia, aplaudiendo. Al regreso del cantante, le llegó a éste el turno de tocar en solitario, con dedicatoria para los primeros en hacerse con la entrada. Al finalizar, todos volvieron a su puesto, y el público, como en otras ocasiones en la Rocksound, reclamó insistentemente “un solo de batería”, al que Kimi Cremades no pudo negarse. El ecuador del concierto estuvo marcado por continuos acoples de sonido, de modo que un técnico de la sala tuvo que subir a solucionar los problemillas. Dónde está y Sal y vinagre sonaron prácticamente unidas; la segunda con un inicio bastante minimalista, que simuló el que se da en el corte seis -con piano- de Amor y otras guerras.

   Después de hora y media de actuación, los madrileños buscaron entre los asistentes a posibles mecenas del crowdfunding, sin los cuales el disco no habría sido posible, y les mostraron su gratitud. Asimismo, ‘Iratxo’ hizo un alegato en favor de las nuevas formas de publicar discos, una salida al casi nulo respaldo de las multinacionales a la música. El concierto continuó con Mi trigal, que como las cuatro anteriores pertenecía al último disco. En ella estuvo muy activa la gente, y al acabar la canción ‘Iratxo’ aplaudió la labor del público a los coros. Pero si hay que destacar un momento álgido en esa noche de sábado fue durante el transcurso de No es la primera vez, para la que se improvisó un Death wall entre los asistentes, que siguiendo las directrices de Juan Manuel Cifuentes no dudaron en enfrentarse en la pista. Cabe hacer hincapié en el grito pre-contienda: “Que se caiga el suelo de la Razzmatazz”. Lo que a simple vista parece un guiño simpático a Barcelona, denota estar al tanto de lo que es la zona y cómo funcionan las cosas por allí. Y se agradece. Aunque quizá fuese suerte…

   Mundo loco y 2013.03.23 IratxoLa madrugá agotaron finalmente al chico de la discordia, que además cumplía años, y a sus compinches. Aunque sí participaron todos del típico ejercicio de directo de hacer bajar al público al suelo. Quiero más cayó como si nada, como mucho un pequeño parón para que el trompetista se afanase otro cubata. Gracias a esto se pudo ver que la Rocksound da tickets-consumición a los músicos. Con Te regalo un velero se remató Amor y otras guerras, y de paso ‘Iratxo’ presentó a la banda: Juan Barroso, Mario ‘Gonso’, Kimi Cremades, él mismo y Marcos Ortega. El concierto parecía tocar a su fin, pero el cantante prometió dos temas más, no sin antes realizar “un parón casero de ir a mear”. A su regreso, no se sabe por qué motivo no pudo hacer uso de su guitarra, por lo que decidió dedicarse de forma íntegra al micrófono. A juzgar por los gestos de Iratxo, se encontraba extraño sin su Bony Montada. Los temas escogidos para cerrar las más de dos horas de bolo fueron Al carajo pico y pala y El aire que da la vida.

   Concierto largo (afortunada la gente de Barcelona, que dispuso -gracias a la sala- de dos horas y cuarto de actuación), intenso y próximo. El único pero para los asistentes, lo complicado que resulta aprenderse las canciones de Iratxo en tan poco tiempo; lo que quizá lamentase el grupo, la falta de espacio sobre las tablas para disfrutar del encuentro con sus seguidores y darlo todo todo.Wanted

SABICIO (rúbrica)
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 25/03/2013 por en Crónicas, Música y etiquetada con , , , .
A %d blogueros les gusta esto: