ROCKTÁMBULO

Reflexión y documentación del rock en español.

Crónica: Roe Delgado + La Raíz en Razzmatazz 2 (17.05.2013)

Roe Delgado y Baboon Roots

Roe Delgado y Baboon Roots

   El grupo de Gandía (Valencia) La Raíz, consagrado recientemente tras cerrar la 18ª edición del Viña Rock, llegó a la ciudad condal el pasado viernes 17 de mayo para presentar su nuevo disco, Así en el cielo como en la selva. No sólo llenó la sala Razzmatazz 2, sino que demostró cómo crece cada vez más su legión de seguidores, así como el directo arrollador que tienen, a la altura de muy pocas bandas. Antes, los asistentes más puntuales disfrutaron de una hora de reggae a cargo del Barcelonés Roe Delgado, también con nuevo trabajo sobre el brazo, Mediterráneo, y acompañado de la banda Baboon Roots.

   El invitado previo tenía una gran empresa por delante, puesto que su estilo musical y el de los principales protagonistas distaban considerablemente. La lógica dictaba un público de la cuerda rockera. Aun así, el catalán salió dispuesto a darlo todo en un espectáculo diferente. El primer tema en sonar, Reggae, sirvió como carta de presentación, casi cuatro minutos de toma de contacto cargada de buen rollo, algo que sin duda se transmitió a los todavía pocos asistentes, que bailaron y rápidamente se hicieron con el sencillo estribillo. Con la atención captada, los temas root reggae se sucedieron, primero Tren de la vida, después Damos gracias y Disfrutamos del sol.

Roe Delgado

Roe Delgado

   La pausa dentro del discurso concienciador la puso Mami, centrada en la figura materna y la experiencia de crecer al albor de sus consejos. La Ganja y Revolución fueron la antesala de una de las primeras colaboraciones, la de Ose (Panzers). El MC subió al escenario con ganas de liarla, por lo que pidió “jaleo para la banda”. Acto seguido, Roe espetó al público que “estamos en tiempos de revolución; quitaros la venda de los ojos”. Ambos interpretaron La era de la vergüenza, incluido en el último álbum del rapero, Exit us. Tras la salida del compañero de micro, fue el turno de Mediterráneo, que hizo totalmente válidos sus versos “si te apetece visitarme alguna vez, ando por el Mediterráneo, bailando y cantando de corazón, con mis hermanas y hermanos”, ya que tras finalizar ésta subió al escenario Eterno, y se cantó con Roe Ya de pequeñito. Como con Ose, la colaboración culminó con un gran abrazo entre los dos amigos.

   El concierto continuó haciendo especial énfasis en los dos últimos discos. Así, sonaron Cuentos y Todo indica. A estas alturas del concierto, el público se dividió en cuatro bloques: los encantados con el telonero; los que se encontraban allí desde el principio y deseaban la llegada de La Raíz; los que poco a poco se adentraban en la sala, una especie de relevo que abrazaba la cadencia del reggae como algo fresco; y finamente los que únicamente entraron en Razzmatazz con la intención de tomar una buena posición de cara a La Raíz.

Roe Delgado, Baboon Roots, Ose y Eterno

Roe Delgado, Baboon Roots, Ose y Eterno

  Roe decidió encarar la recta final de su actuación alejándose de su vertiente combativa, y Rumores, líricamente más liviana, inició la andadura. Le siguió Juntos, de corte más melódica, y Si luchas por un sueño, anticipando un final en la línea del principio, bailable y accesible para todos. Por el camino, se marcó el detalle de repartir copias de Mediterráneo entre los asistentes. También tuvo tiempo de presentar a su compañeros de tablas: Roger Santaeugènia, Borja Alsel, Mel Melani, Berny y Luis. Los dos últimos temas en sonar fueron Simple y natural y Positividad, éste segundo con un ritmo contagioso que caló hasta la médula en la platea. Las filas traseras corearon el estribillo como si de transmitir energía a Roe se tratara; las primeras iniciaron un efecto ola con los brazos en alto. Con el trabajo bien hecho, Roe y su séquito abandonaron el escenario, a expensas de que La Raíz prendiera la mecha de los fuegos artificiales.

Julio Maloa y Pablo Sánchez (La Raíz)

Julio Maloa y Pablo Sánchez (La Raíz)

   Los once de la Costa de Valencia subieron a la tarima cual líder político antes de acometer un mitin, con unos asistentes rendidos desde el minuto cero. Los primeros acordes de guitarra de Jilgueros levantaron pasiones, y cuando se arrancó la sección de vientos junto a la batería fue el no va más, la gente se convirtió en marabunta y empezó a botar como intentando llegar al techo. Arriba, las cuatro voces tomaban posición; especial mención a Julio Maloa, ataviado con un pañuelo negro que le cubría parte de la cabeza. No importó que el tema tuviera unos meses de vida, Pablo, Maloa y Sen-K no cantaron solos. Sin apenas tregua, el ritmo se incrementó con el inicio ska de Malos tiempos, mucho más impetuoso que en el disco. El público quería guerra, y respondió oprimiendo cada vez más a las primeras filas con el pogo de las segundas.

Jim (La Raíz)

Jim (La Raíz)

   También de El lado de los rebeldes sonó Canción pendiente, tras la cual Pablo dio las gracias y recordó -consciente del progreso conseguido- la anterior visita a la capital catalana (Sala Apolo 2). Los presentes se sentían eufóricos, y aplaudían sin parar. El cantante volvió a dirigirse a la masa: “Queremos alterar una sociedad alterada”. Como buen día de presentación que era, los temas del nuevo disco coparon los minutos de concierto, y tras la terna principal, La Raíz optó por un pack de Así en el cielo como en la selva, Llueve en Semana Santa, para la cual Sen-K y Pancho ocuparon el primer plano, Borracha y callejera y Nuestra nación.

   Mientras Julio buscaba la complicidad del público para el siguiente tema, Pablo apareció con una botella de ron. Automáticamente, todos entendieron qué tema iba a continuación, la lujuriosa Noches en Babylon, que imbuyó a los presenten en el ‘flow’ del hip hop melódico. Para que no decayese la fiesta, otro clásico de la banda agitó la sala, El lado de los rebeldes. Todo rodaba a la perfección, y al margen del buen hacer de todos, Jano tuvo sus minutos para explayase al ‘scratch’. Sólo se echó en falta un poco más de iluminación para el Dj, ya que permanecía ligeramente en la penumbra.

Julio Maloa (La Raíz)

Julio Maloa (La Raíz)

   El tiempo volaba, los cambios de cantantes se sucedían y sin reparar en ello, la primera mitad del espectáculo se había esfumado. La noche estaba caldeada; Julio abandonaba el pañuelo y su camisa se desabrochaba por momentos. La mejor forma de mantener el nivel, apelando a los sonidos calientes de De mar en mar. Ésta hizo bailar. Y cantar, ya que no fue Pablo quien empezó el tema, sino la concurrencia a petición del vocalista. Como el resto de cantos, aprobado con nota. Tras los ritmos latinos, era el momento de ponerse duro y reivindicativo. Primero se acordaron de latinoamérica con Donde duerme el chamán y después regresaron a la península con Suya su guerra -previa intro enlatada de Fernando Sánchez-, que el público demostró sentir aun y no siendo muy próximos -por edad- a esa etapa del país. La noche estaba saliendo a pedir de boca, muestra de ello fueron las sonrisas cómplices y las palabras de Pablo tras Elegiré: “Los estamos flipando, y esto pasa rápido”. Del mismo modo, aprovechó para saludar a los familiares de Julio Maloa, que se encontraban camuflados entre los de abajo.

   El pogo, presente a lo largo del concierto de forma leve en la zona central, se torno un ‘circle pit’ con La voz del pueblo. Claramente, la influencia del Viña Rock seguía viva dos semanas después de su clausura. También fue el tema escogido para presentar a la formación y cerrar el primer bloque.

Sen-K (La Raíz)

Sen-K (La Raíz)

   Minutos más tarde, Jim hacía acto de aparición punteando su guitarra. Los demás no se demoraron en exceso. Empezaba el principio del fin, la bajada de todo cuanto se había vivido esa noche. La puntilla vendría de la mano de una férrea crítica social, aunque con carácteres muy dispares. A la sombra de la sierra puso la nostalgia romántica;  Zarzuela y castañuelas el palo hacia lo carpetovetónico (también un -innecesario- ‘circle pit’ inmenso de 75m²); y Sólo quiero de ti la rabia de la indignación con la trompeta y el trombón a todo trapo. La despedida trajo tragos de ron y a Sen-K manteado por el público. Viaje de ida y vuelta.

SABICIO (rúbrica)

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Esta entrada fue publicada en 24/05/2013 por en Crónicas, Música y etiquetada con , , , .
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