ROCKTÁMBULO

Reflexión y documentación del rock en español.

Alfredo Piedrafita presenta ‘La estación perpetua’

Alfredo Piedrafita - La estaion perpetua   Alfredo Piedrafita presentó el pasado 11 de mayo La estación perpetua, su primer libro de fotografías tomadas en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). Para la ocasión, contó con la presencia de su hijo, Iker Piedrafita, Agnes ‘Lilith‘ (Lilith), Benito Inglada (Hotel Cochambre), Matías Kamelman, Albert ‘Lilith‘ (Lilith), Segio NHT y Bakero (Puerta 104). Los dos primeros estuvieron en el acto de Navarra y estarán en el de Valencia; los demás fueron escogidos ad hoc. La noche anunciaba presentación y acústico en el Hard Rock Café de Barcelona, pero con el paso de los minutos otros focos de atención salieron a la superficie.

   A priori, todo pintaba cuanto menos extraño: un domingo… a las 21:30… en el Hard Rock Café de Plaza Catalunya… Como ya he apuntado miles de veces en el blog, Barcelona es una ciudad complicada para el rock, por lo que es imprescindible programar un concierto de forma coherente. La hora era buena, pero no para el último día de la semana, y el lugar, poco menos que un suicidio, en un restaurante emblemático concebido para que los guiris cenen y compren camisetas hechas en cadena.

   El acto empezó con unas palabras referidas al Alfredo Piedrafita Hard Rocklibro en cuestión (las últimas), y tras éstas, la música. Fue entonces cuando la incomodidad, producto de la pésima organización, se hizo patente. Imperdonable un concierto rodeado de extranjeros comiendo (alguno incluso tras los músicos). Y es que a excepción de algún turista procedente del este que se puso fino con la música y las cervezas de 4 euros, al resto ni les iba ni les venía el concierto. A esto, se le sumaba que ya no sólo había que tenerle miedo al ruido del público charlando y el de los móviles sonando, sino también al de la cubertería cayendo al suelo.

   Asimismo, resultó horrible la cantidad de trabas que la sala el restaurante presentaba: una barra gigante en el centro del local que impedía acercarse a los músicos, camareros arriba y abajo con bandejas, y media docena de barandillas que dificultaba el tránsito de los asistentes e impedían una visión mínimamente nítida.

   En cuanto al repertorio, y como era de esperar, cayeron temas de Barricada, como Animal caliente, Pon esa música de nuevo o Deja que esto no acabe nunca; de Lilith, como Dios u Olvido; y de Dikers, como Dale gas o Ronco invierno. Sin embargo, no se entiende por qué la inserción de tantas versiones. Se acepta el Rock and roll all the night de los Kiss, pero el Like a prayer de Madonna, el Don’t look back in Anger de los Oasis y el Miedo de los M-Clan… A todo esto, el concierto empezó un poco frío, con un público expectante a la par que desconectado. Sin embargo, la noche fue de menos a más, en parte porque los temas viraron paulatinamente hacia tierras conocidas.

   El papel de quienes subieron al escenario fue muy heterogéneo. Por un lado, los Piedrafita. Éstos hicieron gala de saber estar. Su actitud fue más profesional que otra cosa, en ningún momento se dejaron llevar por el ambiente de celebración pero se mostraron cercanos con sus compañeros de actuación. Por otro lado, los invitados subieron al escenario con una sonrisa en la boca. Disfrutaron de su momento como nadie, e incluso se podría afirmar que pusieron la salsa a la noche, sobre todo Matías, jaleando al público -en inglés- y dando profundidad al juego de guitarras. Pero si hubo un nombre destacó por encima de los demás, éste fue el de Agnes. No era su noche stricto sensu, pero lideró el barco. En su interior hay una diva (posiblemente lo sepa), y como tal, barre el horizonte en busca de ojos curiosos; no necesita un flash que la guíe. Esa noche, vestida con elegancia, de absoluto negro y zapatos de tacón rojos, se hizo con la escena, puso la sal y la pimienta, la cal y la arena, el rocanrol y la actitud. En definitiva, sabe dónde quiere estar y cómo desenvolverse.

Agnes Lilith Hard Rock Café

Agnes, en los márgenes del acústico

   Para rematar, un detalle importante, el Hard Rock Café de Barcelona no dejó que Alfredo Piedrafita vendiese y firmase discos dentro del local, así que el ex miembro de Barricada tuvo que improvisar un stand en el exterior, a las 00:00 de la noche. Poco más que añadir.

   No querría finalizar esta entrada sin dejar un par de ideas sobre la mesa. ¿Que un grupo de rock nacional tenga acceso a un local como el Hard Rock Café es un logro o simplemente un error de concepto? ¿El setlist escogido es un acercamiento al público mainstream o sólo un error pasajero? y por último, ¿Realmente fue la presentación de un libro o simplemente una excusa para subirse al escenario y darse algo de bombo?

SABICIO (rúbrica)
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Esta entrada fue publicada en 21/05/2014 por en Crónicas, Música y etiquetada con , .
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