ROCKTÁMBULO

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Crítica ‘Segundo asalto’ [Sin Propina]

Sin Propina lanza su segundo trabajo, Segundo asalto. Rocanrol de calidad, hecho desde el corazón con la cabeza.

sin-propina, segundo-asalto, rock estatal   La voz de la conciencia del rock estatal tiene nuevo trabajo en la calle. Después de mucho esfuerzo (”importantes adversidades”), Sin Propina agranda la lista de su repertorio con doce pistas. Su segunda obra no podría tener un nombre más significativo, Segundo asalto (Autoeditado). La banda de Valencia vuelve a conseguir un compacto sin desperdicio alguno. Cada cero y cada uno descargado representa la más absoluta realidad del mundo: triste, lleno de mierda pero con tantos motivos para estar en él como rendijas por las que colarse.

   Subimos al ring, suena la campana y el primer golpe nos lo llevamos con El precio. El riff inicial es austero, frío, ideal para establecer un contraste cuando entran Aris y Carlos. Estos se alternan con los versos de una pista que es Sin Propina en estado puro. Viste veloz y todos los instrumentos se encuentran perfectamente equilibrados. Los engranajes de la rueda se dan paso sin pausa: riff, verso, estribillo, puente… Tanto que la cosa se ha acelerado y no nos hemos dado cuenta. La letra, por su parte, está de sobra a la altura. Transmite pesimismo, pero a su vez deja un regusto a experiencia y madurez que llena el oído. Nos habla de la libertad, que, como no podía ser de otra forma, tiene un precio. El grupo presenta una canción sobre la violencia de género sin fisuras. Nunca la soledad valió tanto la pena.

   La segunda pista, La chica de la escalera, es un directo al estómago, porque es otra maravilla. Un ejercicio de composición que debería estar en el manual -todavía no escrito- sobre cómo concienciar a través del punk rock. Se trata de una pista muy rockera que se construye sobre dos pilares, las guitarras y Aris, absoluto protagonista y garante. Sin embargo, lo más fantástico es cómo desvía la atención hacia una tercera persona (la chica) para luego pasar a la primera persona y lograr así la identificación de ambos personajes. Empatía de ida y vuelta. De este modo, lo que parece una canción sobre una inmigrante se convierte en otra sobre un migrante, estableciendo así que ambas historias son las dos caras de una misma moneda.

   A esta le sigue Tranquilidad, rasgando cuerda y con distorsión. Sin Propina propone aquí un rocanrol con cambios de ritmo y florituras a las seis cuerdas. Si bien no es la mejor del álbum, acompaña a la perfección, sobre todo por un estribillo muy aprehensible que no desborda pero que tampoco deja indiferente. Y si antes dejábamos caer la idea de madurez, aquí el concepto crece hasta hacerse canción, porque la banda pide reflexión para la vida: “Traga saliva y suplica la paciencia que te venga a rescatar”.

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Pablo (exbatería), Vadik, Carlos Campos y Aris // FOTO: Sin Propina

   Y de ahí a uno de los grandes cortes que impulsa Segundo asalto hasta lo más alto, Al tejado. Encontramos una canción con corazón, alma y mucho rocanrol. Empieza cruda, con cierta solemnidad, y se va arrancando con cuentagotas hasta mostrarse sólida en un solo central tan evocador que abre la puerta a los cambios de ritmo y de estado. La pista parte de la experiencia individual para establecer cómo es la sociedad, un entorno en el que muchos se mimetizan y pocos se reconocen. La pista, claramente, va de menos a más, y coge fuerza el mensaje a medida que la premisa inicial cala. La vida puede ser un teatro, pero ¿y si es un ring? Échate un ‘piti’ y verás como sí.

   Engánchate conmigo se esconde entre la dulzura durante los primeros segundos, en la coraza más introspectiva de la formación. Sin embargo, a pesar de mantener un tono profundo, se abre a un rocanrol enérgico y desenfadado, e incluso se vuelve rocoso con la partitura de batería hacia el final. El corte se maneja muy bien con las guitarras, pero todavía mejor con la dupla de voces, Aris y su invitada, Laura López, de Muertos de Asko. Un equipo para caer a la lona. Ambos confeccionan un toma y daca optimista para mandar al carajo todo lo demás; una lucha a contracorriente que insufla esperanza: “Tantas veces que caer, las mismas que levantar”.

   Si Engánchate conmigo engañaba entre la dulzura, No lo pienses más evoca tristeza. Y eso respecto a la melodía, tranquila, compungida, clásica en las cuerdas e incluso melancólica en la solista; si apelamos a lírica, se abre otro mundo. Nos da el ‘gustazo’ de bajar a los infiernos de la vida, porque nos habla de un tema tan crudo como el de la eutanasia. A continuación encontramos Vuelve a caminar. Ésta se divide en dos partes. En la primera se nos presenta, visto desde alguien que observa, a una persona cansada de vivir. La segunda, también desde esos mismos ojos, presenta a la misma persona despertando, renaciendo, no sólo con ganas de vivir, sino de luchar. En este juego de personajes, se hace difícil establecer quién es el protagonista real, sin-propina, segundo-asalto, rock estatalpues la transformación también es un motivo para el observador a la hora de seguir en la brecha. Como con el contenido, ambas partes vienen diferenciadas por la partitura. Mientras al principio el tono es más bien bajo, casi de medio tiempo, los dos minutos finales asistimos a un sube y baja que transita del rock más regular al punk melódico de baquetas en ristre.

   La octava pista, Los de siempre, nos devuelve a la realidad más próxima, al barrio, a lo social. En esta ocasión, como hecho puntual, Carlos, que se canta el tema completo, introduce el corte con una introducción hablada. El grupo presenta un tema con historia. El protagonista vive, observa y nos cuenta. No hay conceptos aislados ni retórica dura; tal como llega, sale. ¿Y de quién habla? De los cuñaos, esos que se afilian al bar, entienden de todo y dan lecciones. Un tema diferente a todo lo demás.

   Superada la media hora de compacto nos encontramos con la pista más larga (4:18), Silencio. Alberga bastantes cambios de ritmo, pero muchos tienen un carácter progresivo; esto es, no se producen sobresaltos extremos. La canción va cobrando intensidad hasta que entramos en el estribillo, entre afligido y complacido. Asimismo, éste remata con un solo de guitarra que inicia de nuevo el in crescendo instrumental. La canción pone de relieve el mundo moral de Aris, donde prima la reflexión, la distancia y una concepción del mundo ética y moral. Es un tema para reafirmar convicciones, para fortalecer los porqués.

   Tras la fachada introspectiva del corte anterior no soltamos la melena con Mientras quede y escuchamos un rocanrol despegado de la voracidad del individuo; “salimos a disfrutar”. Bajo una imagen despreocupada, Sin Propina pone sobre la mesa y de forma compacta todos los caminos que llevan al rock: la gran mentira del rocanrol (un clásico), las camaradería fortuita y una de las grandes enemistades del rocanrol: el trabajo. Claman sacrificio, que el género bien merece doblar turno. ¡Sin compasión! Precisamente con esta idea de no sucumbir tenemos Caballo salvaje, donde también encontramos un gancho con el que identificarse. El nombre ya define la intención que se pretende transmitir. Tal vez sea el corte más flojo, con una melodía bastante plana donde la batería es lo que más destaca.

   Finalmente tenemos Y tú lo sabes, con Carlos. Corte sencillo en el que el estribillo se reduce a la mínima expresión. Porque precisamente de eso va la cosa, pues, según Sin Propina, ya no nos comunicamos (tal vez también se señale a los medios) ni nos preocupamos por lo que realmente importa. Y lo sabes.

   No se puede negar el saber hacer de Sin Propina. Una vez más, cuajan un disco estupendo. Es probable que pase desapercibido (esperemos que no), pero el grupo vuelve a tocar las teclas adecuadas para conseguir un acabado fantastico: sencillo a la par que sutil. Segundo asalto es la prueba fehaciente de que no todo está perdido, de que “la gran mentira” todavía puede quedarse en una simple y estúpida broma de mal gusto. Segundo asalto es un charco en el desierto, pero tan húmedo que sacia hasta en espejismos.

Segundo asalto (2016)

  1. sin-propina-descargarEl precio
  2. La chica de la escalera
  3. Tranquilidad
  4. Al tejado
  5. Engánchate conmigo
  6. No lo pienses más
  7. Vuelve a caminar
  8. Los de siempre
  9. Silencio
  10. Mientras quede
  11. Caballo salvaje
  12. Y tú lo sabes

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SABICIO

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Esta entrada fue publicada en 12/01/2017 por en Música, Reseña/Crítica y etiquetada con , , .
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