ROCKTÁMBULO

Reflexión y documentación del rock en español.

¡Aúpa Kalikenyo Rock!

El Kalikenyo Rock recompensa este años a sus asistentes con el mejor festival del Estado de los últimos años.

Kalikenyo Rock festival musica26 de noviembre de 2014, el mejor festival de rock de este país baja la persiana. Aquel día, la parroquia se quedó huérfana de un festival veraniego donde el punk rock, en su vertiente más extensa, era el pilar indiscutible del cartel. Es decir, en el que los grupos fiesteros de trompeta y trombón tenían el apoyo justo y no se hacían poco a poco con los valiosos y escasos minutos de cada escenario; en el que la banda de punk del pueblo más recóndito del estado podía acceder a un espacio y darse a conocer. Desde entonces, media docena de festivales han luchado por ocupar el hueco, todos con posibilidades y cada uno con sus bazas: apoyo a grupos de la zona, piscina, precios ajustados… no obstante, ninguno ha conseguido el respaldo mayoritario de la masa festivalera (es otra época) ni de la -inexistente- crítica.

Aun así, los festivales siguen moviéndose para conseguir la pole, y se podría decir que cada año gozan de mejores condiciones. Los carteles, pese a repetirse hasta la saciedad, están plagados de grandes bandas, lo que hace crecer al festival; las horas de música se cuentan por días; y los recursos destinados a recuperar la experiencia vivida se reparten a lo largo de 362 días. La industria crece. Sin embargo, el pasado mes de junio me sucedió algo hasta la fecha insólito, salí contento de cómo me habían tratado en un festival. Y eso sí que es novedad. He aquí el principal motivo de este texto.

Kalikenyo Rock festival musicaNo es que salga molesto de los festivales, pues uno sabe a lo que va, pero la gente es como es (somos) y las condiciones son las que son; tres mil o cuatro mil personas, en el menor de los casos, acampadas en una explanada donde pega el sol catorce horas al día y predispuestas a beber y meterse en pogos las diez horas restantes tiene serias contrapartidas. La principal y máximo handicap de cualquier festival, la higiene. Los baños de los festivales acostumbran a ser alegorías de todo el mal que puede atesorar la raza humana: guerras, plagas, la jornada laboral de ocho horas… En este punto, todos los festivales suspenden de forma estrepitosa.

Pero ¡qué sorpresa la mía! cuando accedí a los a baños del Kalikenyo y no sólo tenían papel higiénico, sino que olían a lejía (ambrosía para el olfato en tales circunstancias) y estaban absolutamente impecables. ¡El tercer día! Y no fue cuestión de azar, porque el equipo de limpieza ese fin de semana se ganó una p~*a medalla al trabajo bien hecho. Doy fe. Me crucé con él en múltiples ocasiones, y no con el camión que recoge residuos, que también, sino con personas que cubo y fregona en mano iban puerta por puerta. Cuando uno solventa el problema de los baños, está claro que la fiesta siempre se hace más cuesta abajo. Y el festival crece.

El resto de detalles, una vez expuesto el caso de los baños, podría decirse que quedan en un segundo plano, porque ya se sabe lo que dicen las reglas de cortesía: “Dejen salir antes de entrar”. Sin embargo, no está mal recordarlos, aunque sólo sea para reconocer el mérito. Un acierto la manguera que regaba a los asistentes durante los primeros conciertos del recinto grande, todavía mejor la carpa para ver los conciertos a primera hora de la tarde (13 horas) y ya fue de traca los bocadillos de panceta, butifarra y vete tú a saber qué más cosas con exquisitas calorías que se repartían a la hora de comer. ¡Con manzana de postre!

Kalikenyo Rock festival musicaEstá claro que la organización debía ofrecer el mejor festival posible para compensar lo sucedido en el Kalikenyo 2016, y lo consiguió con creces. Vale que la entrada del concierto aumentó un cincuenta por ciento su precio, pero tengo la firme convicción de que al público no le duele tanto pagar si ese gasto conlleva mejoras -sobre todo visibles- en el festival.

No diré -fijo que me pillaría los dedos- que el Kalikenyo se ha convertido en el festival punk rock de referencia, porque no he pisado los principales festivales del circuito y porque las fichas en este tipo de eventos no han hecho más que comenzar a moverse, pero lo sí afirmaré que este Kalikenyo 2017 ha dado un paso de gigante para ostentar la primera posición; por lo que a mí respecta, es lo más cerca que he estado del extinto Aúpa Lumbreiras. Falta la réplica de sus competidores en 2017, pero hasta entonces, ¡Aúpa Kalikenyo!

SABICIO

P.D: Conde Noble, qué brasa diste en el camping 😉

Si te ha gustado, puedes seguirnos en:

Rock

Rock

Anuncios

2 comentarios el “¡Aúpa Kalikenyo Rock!

  1. Pingback: Festivales de punk rock 2017 | ROCKTÁMBULO

  2. Pingback: Más festivales de punk rock, ¿más de lo mismo? | ROCKTÁMBULO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 18/07/2017 por en Música, Opinión y etiquetada con , .
A %d blogueros les gusta esto: