ROCKTÁMBULO

Reflexión y documentación del rock en español.

Crítica ‘Tocar madera’ [Memoria de Pez]

Tocar madera (Memoria de Pez)

   En Cataluña hay una expresión que dice “Al pot petit hi ha la bona confitura” (en el bote pequeño está la buena confitura). Viene a significar que las cosas pequeñas suelen estar en lugares pequeños. Esta expresión podría aplicarse perfectamente al último trabajo de Memoria de Pez, Tocar madera. Grabado en los estudios MusikOn, de Iñaki ‘Uoho’ Antón (Extremoduro), y producido por Jorge ‘Txortx’ Etxebarrieta junto al mismo grupo, apenas sobrepasa los 27 minutos de duración. Corto, sí, pero una muestra fehaciente de que el cuarteto de Bizkaia se aleja no sólo de la sombra de Platero y tú, sino del ‘spin-off’ La inconsciencia de Uoho.

   Los primeros compases de Huele a quemado, el primer corte, ya nos dicen de qué va la cosa, rock and roll puro y duro, de ese que pone la guitarras en primer plano y deja que la música hable por sí misma. El tema nos transporta a la necesidad de vivir, pero no de cualquier manera, sino rápido, tanto que cabe la posibilidad de excederse. De ahí el título. Se da una especie de círculo vicioso. El paso a la acción por estar quemado y acabar quemado por haber pasado a la acción… La canción tiene fuerza, además de buenos riffs, solos que se dilatan en el tiempo y coros a cargo de Osama, de The Riff Truckers. Le sigue un tema de amor insano, Tus rincones. Porque a veces el amor es la manzana prohibida imposible de no morder ¿El destino? ¿El placer del sí pero no? En cuanto a instrumentos, de las más completas del disco, pues a los ya habituales se les suma la trompeta, a cargo de Ibon San Miguel, y el piano a mitad de tema, que engarza muy bien con un solo de guitarra.

   Una de las grande sorpresas de Tocar madera es la presencia al micro de Aitor Lacalle ‘Laka’, que interpreta de forma íntegra la liviana Me voy a cantar. En esencia, la música soluciona todos los problemas, o por lo menos los tapa de manera brillante. Por debajo, mucho más. El mundo gira rápido, y no espera a nadie. “Conmigo nadie quiere jugar”, “11 suspendí cuando llegó septiembre” “no me grites”…los versos apuntan a un adolescente, un inadaptado adicto a la música. Un Holden Caulfield con guitarra y micrófono tal vez. Cabe reconocer que el timbre de voz de Aitor -y ya de paso su fisonomía- ayudan a pertrechar la teoría.

Memoria de pez - Banda

Memoria de pez – Banda

   El plato fuerte llega con Todo tuyo. El tema en cuestión cuenta con al colaboración de Roberto Iniesta (Extremoduro); o se podría decir que Robe cuenta con la colaboración de Memoria de Pez, porque el track tiene los mismos mimbres que Minoría absoluta y Material defectuoso. Quizá el título sea de lo más acertado: Todo tuyo. Como en los trabajos del extremeño, la cadencia de su voz es un andamio perfecto, ya que denota tristeza, pesimismo, pesadumbre… y la melodía le va a la par, pues sustentan la tragedia a la perfección. Tras el amor, el desierto, la nada y finalmente, la locura. “No puedo recordar por qué…”, “No sé cómo olvidar que ayer…”.

   La pista más larga da paso a la más corta, Si no entiendes nada. Además, este tema, de dos minutos, continúa con el monográfico de desamor iniciado por el corte anterior, aunque en este caso, la melodía se mantiene en ritmos bajos -encontramos punteos de guitarra clásica continuos- y Jon Calvo permanece apaciguado en su estilo. Con tono optimista, la canción se enfrenta a la conciencia de la debacle de una relación. También balada es Palabras en el fango. Y un paso más en cuanto a la historia planteada con antelación. La ruptura, el olvido, como respuesta cuando las cosas no funcionan. A diferencia de Si no entiendes nada, en esta ocasión Jon, y su piano, consiguen una profundidad dramática firme, elevando el tono hacia el final de un tema que se remata con un solo de guitarra.

   Y tras la ruptura, es hora de renegar; No quiero verte (“nunca más”) vuelve a los derroteros rockeros de los primeros temas, pegadizo y con mucha cuerda. Finalmente, un peculiar tema que parafrasea la conocidísima expresión que popularizó Álex de la Nuez en los 90 (sobre el Give it up de Steve Miller Band), Dame un poco más. Una animosa melodía pop rock en la que participa Almu de The Mamma’s attack, y donde destaca la presencia del saxo, el solo de bajo y el final de veinte segundos electropop.

   Jon, Aitor, Iban y Asier confeccionan un disco gratamente disfrutable, tanto para los amantes del guitarreo como para los que optan por detenerse pausadamente a apreciar la técnica. Y es que tras su tercer trabajo, Memoria de Pez demuestra que poco a poco los escalones se cuentan girando la cabeza. Ahora bien, algún tema extra no hubiese hecho daño a nadie. Con ello también se habría difuminado el exceso de temática amorosa (la quiero no la quiero) que domina la segunda parte del álbum.

Tocar madera (2013)

  1. Huele a quemado
  2. Tus rincones
  3. Me voy a cantar
  4. Todo tuyo
  5. Si no entiendes nada
  6. Palabras en el fango
  7. No quiero verte
  8. Dame un poco más
SABICIO (rúbrica)
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Esta entrada fue publicada en 13/06/2013 por en Música, Reseña/Crítica y etiquetada con , , , .
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